El 24 de diciembre, minutos antes de las 12 de la noche, termine una relación “amorosa” que debo admitir lo menos que tenia era amor. Esa misma noche llego a mi casa con un sentido de alivio y decido dedicar mi tiempo en conocer a ese muchacho que, aunque no fuese mi tipo, me llamaba la atención. En resumidas cuentas, pasamos varias horas hablando hasta amanecernos y el mismo patrón se repitió en los seguidos días. Pasa el mes de enero y el muchacho que no era “mi tipo” comenzaba a tener hogar en mi corazón.
Febrero 5, día de mi cumpleaños, o algún día cercano a ese, realmente no recuerdo la fecha exacta, fue una de esas citas en las cual me tuve que detener para no pedirle que fuera mi novio. Mis relaciones pasadas nunca habían durado mucho, por moverse demasiado rápidas, y por eso quería hacer algo diferente para esta relación. Días antes del 14 de febrero decidimos salir en una cita el día más cercano al 14 que pudiéramos, por tanto el 13 de febrero salimos. Llegamos, ambos con obsequios en nuestras manos, en las mías, dos libretas Moleskine -una con varios dibujos- amarradas con un hilo de papel y una nota escrita a computadora, en las suyas, aunque no lo supe en ese momento tenia una copia de uno de los libros de Percy Jackson envuelta en papel marrón. Vimos una película, le había pedido que no leyera la nota hasta el 14 de febrero, pero dado a mi impaciencia lo hice leerla el 13 de febrero. En la última oración de la nota le pedí que fuera mi novio.
Dijo que si. Los primeros meses, como hasta el 4 mes, nos veíamos esporádicamente, una semana si, otra no, dos no, una si, tres no, cuatro no… Finalmente se nos hacia casi imposible coincidir, yo por la universidad y el por el rigor de sus padres y la escuela. Esto deterioraba la relación poco a poco, pero por el teléfono continuábamos estables.
El viaje a Europa llego. Junto algunos de sus compañeros de clases habían planificado un viaje a varios países europeos durante el plazo de un mes y medio. Un mes y medio, incomunicados, dado al alto costo de las llamadas de Europa a Puerto Rico, la falta de acceso al internet y el ajetreo del itinerario del viaje. Nos comunicamos varias veces, por correos electrónicos.
Regresa a la Isla y comenzamos a salir en citas nuevamente, en una de las primeras citas luego del viaje le regalé una libreta con dibujos de paisajes europeos que había realizado durante su viaje a Europa. Inevitablemente, se volvió nuevamente difícil poder planificar citas con la frecuencia deseada de mi parte. Admito que en esos meses empece a tener una actitud negativa, eran más las noches que pasábamos peleando que las que pudimos haber pasado reforzando la relación… En fin, el se distanció más y más cada día que pasaba -yo, ignorante a esto, pensaba que todo seguía bien-.
En sus besos se sentia algo diferente -yo, ignorante a esto, pensaba que todo seguía bien- su manera de pensar ante el amor había cambiado -yo, ignorante a esto, pensaba que todo seguía bien-.
Días antes de cumplirse nuestro séptimo mes juntos habíamos planificado una cita para ver Eat, Pray, Love -si no han visto la película, la primera media hora de esta habla de auto-realización, de no necesitar a una pareja para ser feliz, de rompimientos y otras cosas así, no me pregunten del final, ya que al día de hoy no he terminado de ver la película-. Salimos de la sala de cine a mediados del rodaje de la película, para ir a mi carro a pasar un tiempo juntos…
Expresemos la situación de esta manera, al entrar al carro éramos pareja, luego de él salir del carro, no. Así termina la relación, abruptamente. Aunque con algunas pistas debí haber notado sus cambios hasta el día de hoy desconozco la verdadera razón por la que él decidió terminar…
Ya han pasado 8 meses desde el comienzo del año, si no me equivoco -lo cual es probable-, y de repente me encuentro en soledad. Pasa septiembre, mes cual siento más largo de lo que verdaderamente fue, y llega octubre.
No quiero hacer el recuento más largo, a duras penas espero que alguien lea esto, por tanto resumo lo que ha sucedió hasta este día, 25 de diciembre, en una palabra ‘inestabilidad’. He conocido muchachos, salido en citas, pero nada digno de mi tiempo. En realidad debería usar otra palabra, ya que aunque emocionalmente no este estable, se podría decir que socialmente todo a comenzado a ‘re-estabilizarce’. Voy perfectamente en mis estudios -a pesar de huelgas y otras discordias- y prontamente, para el mes de enero, cumplo los 3 meses de empleo en Kmart, que de ellos decidirlo, significaría obtener mi estado de empleado permanente.
“Papá Noel” no me habrá traído un amor que me llene la vida, aunque nunca es tarde para dar sentencia ya que -a la hora que escribo- faltan 2 horas para que termine el día de navidad, pero doy gracias; doy gracias por una familia que me apoya, por las amistades que siempre han estado ahí -aunque a veces, mi falla, no mantengo contacto-, por la estabilidad financiera que el trabajo me ha dado y más que nada doy gracias por estar vivo.
Vivo, con la esperanza de que en el año pronto a comenzar obtenga estabilidad en todas las áreas de mi vida.